
Las diferentes etapas vitales de la relación de pareja a menudo conllevan diversos momentos y situaciones dónde los miembros de esa unión pueden sentirse que no disponen de los recursos suficientes para solucionar lo que les ocurre. Habitualmente el día a día, la rutina, las obligaciones pueden comportar una erosión en la satisfacción dentro del vínculo amoroso.
Cuando la comunicación falla o se vuelve ardua entre esas dos personas, se corta un canal del todo necesario para avanzar en la resolución del problema. Muchas parejas identifican que ese es un punto de inflexión para buscar ayuda profesional «es que no puedo hablar con él», «es que a ella todo lo que le digo le sienta mal», «siempre que hablamos acabamos discutiendo», son ejemplos de una comunicación dañada y que impide entenderse.
En la harmonía de la pareja juega un papel importante tanto que exista una comunicación abierta y fluida como una buena dosis de empatía por acercarnos al mundo emocional y dolor del otr@, siempre des del respeto, que sería el tercer ingrediente. Activar la parte compasiva es muy importante para que esas dos personas se vuelvan a sentir unidas.
En la terapia de pareja se trabaja de forma circular en estos tres vértices: comunicación, empatía y respeto. Para poder empatizar necesito comunicarme bien y respetar el malestar de mi pareja.
Si sentís que solos no podéis sostener y os desgasta la situación, es un buen momento para consultar a un profesional experto y dejaros ayudar.



